Sermones

Genesis 2:15-17

La Gracia se recibe, no se conquista

Bosquejo

10 secciones
  1. I.IntroducciónMinuto 00:01
  2. II.La astucia de la serpienteMinuto 01:43
  3. III.La naturaleza de DiosMinuto 02:52
  4. IV.Dios no tienta a sus hijosMinuto 04:32
  5. V.Regreso a GénesisMinuto 05:55
  6. VI.Aprender a amar a DiosMinuto 08:11
  7. VII.Consecuencias de la desobedienciaMinuto 09:14
  8. VIII.La libertad de elecciónMinuto 14:25
  9. IX.La caída de AdánMinuto 20:56
  10. X.Oración y agradecimientoMinuto 29:23

Transcripción

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Introducción

Me siento muy dichoso en esta mañana de poder estar en el culto con todos vosotros. Muy dichoso, a pesar de algunas molestias y dolores. Si me queréis acompañar, Génesis capítulo 2, Génesis capítulo 2, verso 15, y después leeremos un poquito de Génesis capítulo 3. Leo la palabra del Señor, Génesis capítulo 2, verso 15: Tomó pues Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto del Edén para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres ciertamente morirás.

La astucia de la serpiente

Salto al capítulo 3. Versículos 1 al 5: Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho, la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer, pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, dijo Dios, no comeréis de él ni le tocaréis para que no moráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis, sino que sabe Dios que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

La naturaleza de Dios

Pienso que entre nosotros no hay nadie aquí que llegue a pensar por un momento que Dios es capaz de esconder un veneno y disfrazarlo de sabiduría para hacer caer a un hijo suyo, que es un poquito lo que pasó en Edén, porque pensar así de Dios, pensar así de nuestro Padre, es ir contra la propia naturaleza de Dios que nos enseña la palabra de Dios. La palabra de Dios en 1ª de Juan 1:5 nos dice que Dios, nuestro Padre, es luz, y en la misma epístola, en el capítulo 4, verso 8, nos dice que no solo que Dios es luz y que no hay tinieblas en Él, sino que después nos dice que Dios es amor.

Dios es un Padre de luz, y Dios es un Padre de amor, y lo digo mal, porque no es que Dios tiene amor, no es que Dios tiene luz, Dios es, y Dios es luz, y un padre que es luz, y un padre que es amor, no pone trampas a sus hijos, ni pone disfraces delante de lo que les puede matar, un padre que es luz, y que es amor, no puede complacerse nunca en la caída de sus hijos.

Dios no tienta a sus hijos

Dicho con otras palabras, Dios no tienta a sus hijos, y la palabra, Santiago capítulo 1, verso 13, lo afirma, nos dice el Espíritu Santo que cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie. Dios prueba, ¿os acordáis del viernes?

La tribulación, la estrechez, la presión, Dios prueba, pero Dios no tienta, el que tienta, el que pone trampa para que caiga, para que caigas, para que caigamos, y el que después te acusa, ese es el tentador, pero ese no es Dios. Dios el Padre pone pruebas, y pone prueba para que yo crezca, y si aún en la prueba yo caigo, el Padre me levanta. 7 veces cae el justo, y vuelve a ser levantado.

Regreso a Génesis

Entonces, volvemos hoy una vez más al principio de todas las cosas, venimos a Génesis, venimos a Adán, porque Adán nos estaba representando a todos, y Adán es el mejor representante que pudiéramos haber tenido, ¿sabéis por qué? No porque Adán fue infalible, sino porque Dios, que es infalible, fue quien lo escogió, y nuestra elección no puede ser mejor que la elección de Dios. Entonces, si Dios eligiendo al mejor falló, quédate tranquilo, porque siempre nos queda aquel pensamiento de que, si yo hubiera estado allí, a mí esto no me hubiera pasado, descarta esa idea, porque tu elección de tu representante nunca será mejor que si es Dios quien elige por ti a tu representante.

Entonces, en Adán estamos todos.

Volvemos de nuevo a Génesis 2, porque hay esta convicción, hay este sentir, de que viene una etapa, viene un desafío, y necesitamos volver al principio para valorar, para revisar, para tomar conciencia, para por el Espíritu Santo tomar convicción de quién es nuestro Padre.

Dios no es el autor del engaño, Dios precisamente fue el que desnudó al árbol, cuidado, si comes eso, morirás.

No solo no engañó Dios a Adán, sino que le quitó el disfraz al árbol que tenía delante, y le advirtió claramente, Adán, Josemari, Héctor, Isa, si comes, morirás.

Aprender a amar a Dios

Si queremos aprender a amar a nuestro Padre, y nosotros queremos, ¿no? Aprender a amar a nuestro Padre?

Si queremos aprender a amar a nuestro Padre, lo primero que tenemos que hacer es aprender a escuchar a nuestro Padre.

No lo podemos amar si primero no le escuchamos.

¿Os acordáis del libro de Samuel?

Obedecer es mejor que todos los sacrificios, pero después, y el prestar atención, porque si no hay atención, ¿cómo sabré qué tengo que hacer?

Si no escucho, ¿Cómo podré obedecer?

Consecuencias de la desobediencia

Aprenderlo a escuchar, porque la muerte, mis hermanos, no es un castigo inventado por Dios, la muerte es la consecuencia de no querer escuchar a Dios, y no hay nada nuevo debajo del sol, lo que pasó allí, Es lo que está pasando hoy, norte, sur, este, oeste, en todas las iglesias de todo el mundo, como mínimo la lucha que tienen todos nuestros hermanos y hermanas, predicadores, maestros, que quieren ser fieles al Señor. ¿Sabéis qué carnada puso el tentador, el diablo, la serpiente? ¿Qué carnada puso en el anzuelo que era la muerte para que Adán picara?

La misma que promete siempre, en el pasado y en el presente, toda falsa religión, seréis como Dios, tú serás tu propio salvador, tú no necesitas a nada ni a nadie, Tú puedes ser totalmente autosuficiente, tú puedes ser totalmente independiente, tú te bastas por ti mismo y a ti mismo, adelante, siempre ha sido así, la falsa religión, ser Dios sin Dios, pero mis hermanos, vuelvo al principio, Dios es amor, Y el amor conlleva la posibilidad de elegir, donde hay amor, Jeremy, tiene que ser posible elegir. Si Dios, en vez de Adán como un hijo, hubiera querido un robot autómata, ¿creéis que le hubiera dicho a Adán, cuidado?

Le hubiera advertido del peligro, le hubiera dicho, si comes morirás, habría callado, habría dejado que siguiera su curso, que comieran sin saber, pero un hijo, hablo de los que somos padres, y de los que serán padres, un hijo, que no tiene la capacidad de decidir, o de desobedecer, no puede ser nunca capaz de amar libremente.

No estoy haciendo una invitación a la desobediencia, simplemente estoy planteando una realidad, si nuestros hijos, si nosotros, si Adán, no tiene la posibilidad de desobedecer, perdón, no tiene libertad, su obediencia no tiene ningún sentido, ¿por qué? Porque es que no le queda otra.

Lo mismo en nuestras casas, y hablo Hablo con la convicción de que el Espíritu Santo me da esta palabra, mis hermanos, pensando en los que tenéis hijos e hijas que hoy no están aquí.

Honrad al Señor, santificad el nombre del Señor, como Mati nos habló el martes en la oración. Honrad, honremos al Señor, y el Señor os honrará con vuestros hijos.

Pero si les honráis a ellos antes que al Señor, sufriréis pérdida.

Honrad al Señor y el Señor os honrará a vosotros, porque yo honro a los que me honran.

Y estamos hablando de Dios Padre hoy.

Dios Padre de todas las familias.

La Iglesia no es un club de socios autónomos, la Iglesia es la reunión de las familias y de la familia de Dios, y en esto estamos, mis hermanos, en entender que cuando somos familia nos hacemos un pueblo bien dispuesto para el Señor, y que cuando nos aprendemos a amar, y a convivir, podemos ser más útiles al Señor y a nuestros hermanos. Pero para ser familia, necesitamos estar en la mesa, para ser familia necesitamos estar juntos, para ser familia hay que tener compromiso, para ser familia hay que negar ciertas cosas y tomar otras. Seamos sabios.

La libertad de elección

Dios le pone un límite a Adán, hay un árbol del que está prohibido comer, y ahora Adán, viendo ese árbol, él tiene la libertad y la capacidad, porque él tiene la capacidad, nosotros después de Adán ya no teníamos la capacidad de elegir lo que Dios quería, pero Adán sí, Adán ha sido creado sin pecado, Adán tiene la libertad y la capacidad total de elegir confiar en Dios o de no confiar en Dios, quede esto muy claro, con lo cual la prohibición, de todo árbol del huerto podrás comer, pero de este árbol, del árbol de la ciencia del bien y del mal, no comerás, esta prohibición hace que la obediencia tenga un significado.

Dios no engañó a Adán, insisto, pero esto es muy trágico lo que voy a decir.

Adán, antes de desobedecer a Dios, tuvo que sospechar de la bondad de Dios.

Una criatura sin pecado, una criatura pura, tuvo que sospechar de la bondad de Dios, para dar ese paso.

Insisto en esto porque Dios, antes de decirle no toques el árbol, le ha dicho algo antes que es precioso.

Quizá ha leído, como Efrén decía el viernes, sabiendo, sabiendo que dónde estaba la palabra, de todo árbol del huerto podrás comer, de todo, de todo. Adán es colocado en un mundo lleno de abundancia, de todo, no falta nada, de todo, es colocado en un mundo de total abundancia, con un solo límite, todo y una sola cosa que no, ¿sí? ¿Se ve el contraste, la proporción? Todo, todo, todo, solo una cosa no, no comas del árbol de la ciencia del bien y del mal, y este límite, esta prohibición que ha puesto Dios, Para nada está diseñada para quitarle a Adán algo que Adán realmente necesite.

No es como que diríamos, mira, Carlos, tienes este taller y tienes todas las herramientas imaginadas y creadas en el mundo para arreglar, Pero esto no lo puedes tocar, no es que le puedas decir, hombre, si no tengo esta herramienta de... no, no, no, no, esa herramienta que Dios dice que no la toques, para nada la necesitas para arreglar cualquier coche que venga al taller, si vale el ejemplo.

Entonces, mis hermanos, tratando de acercarnos al corazón del Señor, por lo menos es mi mi convicción mientras he estado con Él, con la palabra, yo diría que la función de este límite, el papel de esta prohibición, el objetivo de este mandamiento del Señor, quizás este: Adán, Josemari, Carlos, Mati, recuerda, aunque todo te ha sido dado, Tú no eres Dios.

Tú y yo no somos Dios.

Soy yo tu Dios, soy yo tu Padre, quien tiene la autoridad para determinar lo que es bueno para tu vida.

Dios. Entonces, ¿podemos hacernos esta meditación en esta mañana? Y voy terminando.

¿Confiaremos en Dios, hermanos, hermanas, a partir de hoy, cuando no comprendamos las cosas?

¿O decidiremos y experimentaremos por nosotros mismos qué es lo bueno?

¿Es bueno delante de nuestro Padre en esta mañana meditar así? La palabra de Dios será suficiente para todos nosotros y nosotras, porque no lo podemos evitar, y tampoco queremos evitarlo, que Dios en su gracia nos dé luz, es para venir a su luz, hermanos, y en su luz veremos la luz.

O alguno aquí se plantea: voy a desobedecer para que Dios no me dé más luz.

Es una bendición que Dios nos dé luz, es un privilegio que Dios nos dé luz, y es una responsabilidad, y tenemos que unirnos para ir adelante juntos.

La caída de Adán

Porque solo en su luz veremos la luz, porque la caída comienza, Adán cayó cuando creyó que la palabra de Dios no era suficiente.

Fijaros, mis amados, y fijaros que en Adán estamos todos.

De hecho, ahora cuando se vuelva al capítulo, creo que es 5 de Romanos, en cuanto hay 2-3 versículos, no sé quién los tocará o si ya seguirá, en el mismo capítulo 5 el Espíritu Santo nos empieza a hablar de Adán y de Cristo.

Y me pareció como que se enlazaba todo para traer esta palabra en esta mañana. Adán acaba de recibir, Eva todavía no está, porque el Señor habla con Adán, y cuando habla con Adán no dice: no comeréis. Comeréis es lo que dice Eva, comeréis es lo que dice la serpiente, pero con Adán Dios Padre habla en singular, le dice: no comerás.

Y en ese momento Adán acaba de recibir la gracia de la vida, ¿en qué sentido? Está en comunión con Dios, ¿os acordáis que dice que Dios paseaba al fresco en el Edén y estaba con ellos? Adán después le es dada su mujer, Dios le da autoridad sobre toda la creación, Le da alimento, le da el poder sobre los animales, lo coloca en Edén, lo recibe todo menos el árbol.

El Señor nos vuelve a hablar al corazón, mi amado hermano, mi amada hermana, para vivir en paz, Olvídate, no necesito tenerlo todo.

Pero eso sí, para vivir en paz sí que necesito saber quién es el que me lo da todo, pero no lo necesito todo.

Para nada.

Y la fuerza para no caer en esas tentaciones, saber que mi Padre me da todo lo que necesito, y si mi Padre en mi camino, en mi familia, en mi trabajo, con mis hijos, en en mi casa, en este tiempo, pone un límite, no es para quitarme nada, es para darme lo que necesito.

¿Sí, Yeishel?

Su obra es extraña, nos puede sonar a rara, a rara por el proceso en el que todos estamos, de nuestra carne, de nuestro espíritu, que se oponen entre sí para que no hagamos lo que queremos.

Es extraña, pero es efectiva, es extraña, pero es real, es extraña, pero es verdad.

Y también, que a nadie nos quede la duda, Hablo por Samuel, hablo por Jeremy, hablo por Gaby, que como parece que del árbol de la ciencia no toques, hablo por los que queráis estudiar, hablo por aquellos que queréis ir a la universidad, como que del árbol de la ciencia no toques, Dios no está diciendo que no hay que estudiar, Dios no está diciendo que la ciencia sea mala.

Dios nos quiere sabios, hermanos, pero nos quiere sabios primeramente con un conocimiento, primeramente, que viene de la intimidad con Él, y que Él quiere darnos, y con ese conocimiento que quiere darnos, y que la universidad, ni el colegio, no nos lo puede dar, hará que cuando estemos en la universidad, en el colegio, en el instituto, seamos luces para la gloria de Dios y para nuestros semejantes.

Y recordad al hermano Santiago, si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, Y termino con una nota, para mí de asombro, que puede un poco resumir lo que torpemente estoy tratando de decir.

Adán creyó que desobedeciendo a Dios, así conseguiría lo que Dios ya había determinado concederle de gracia.

No sé si me explico bien, o me hago entender.

Con lo cual, el Espíritu Santo también nos dice que, no hay que conquistarlo todo, ni podemos conquistarlo todo, y que hay cosas que Dios las ha puesto no para que sean conquistadas, que para nosotros es imposible, sino que Él, por su gracia y por su amor, nos las quiere ofrecer libremente y de gracia, porque el árbol de la ciencia del bien y del mal no es malo, Lo puso Dios, y Dios dijo que todo lo que había hecho era bueno en gran manera, pero lo que Dios está diciendo es: a ese árbol no te encarames ni te subas, porque te partirás la cara, y he decidido que lo que hay en ese árbol, en su tiempo y en su momento, yo te lo quiero dar gratuitamente, porque no es solo el hecho de que te lo quiero dar, sino que primero quiero que estés conmigo antes de dártelo.

Entonces, ¿no será esta la tentación?

Creer que nosotros podemos arrebatar que nosotros podemos conquistar, que nosotros podemos ir por libre para tomar aquello que Dios ha reservado y ha guardado como un tesoro para sí, para compartirlo con nosotros. Realmente es un insulto, es como presentarte en un lugar desobedeciendo para tomar algo que en el fondo el Señor tenía guardado para regalártelo, Y de alguna manera, hacemos de la gracia una obligación, dame eso, es mío, y encima sabéis qué nos pasa a nosotros, ¿no? Cuando en vez de recibir por gracia, ya lo tomamos como una obligación, y que se nos adeuda, nos hacemos los dueños, pensamos que es nuestro, Y al creer que es nuestro el don, lo mal usamos, lo despreciamos, y se nos vuelve en contra.

Oración y agradecimiento

Padre, te damos gracias por tu palabra, Señor, te damos gracias por tu presencia, por tu espíritu, por la comunión que hoy tenemos aquí.

Te damos gracias por hablarnos incansablemente, te damos gracias por tu infinita fidelidad en nuestras vidas, te damos gracias por tu perdón continuado, te damos gracias, Señor, porque a pesar de que hay momentos en que aún no estamos atentos, aún estamos distraídos, Señor. Tú pacientemente nos sigues amando y nos sigues hablando, y también nosotros queremos apuntarnos, Señor, a esta actitud.

Señor, no nos dejes de hablar y ayúdanos, bendito Dios, en todo lo que nos viene por delante.

A humillarnos, a unirnos, y a buscar en tu poder, y a buscar en medio de la Iglesia, y en la comunión con nuestros hermanos y hermanas, la gracia para juntos salir adelante, Señor. También quiero presentarte en este momento la vida de Francesc, a la esposa de Héctor, a Carmenza.

Quiero presentarte la vida de José Nula, de Vitoria, rogándote, Señor, que los guardes y los protejas allí donde están. En el nombre de Jesús, amén.